En este momento estás viendo LA HERMANDAD OBRERA DE ACCIÓN CATÓLICA Y EL SECRETARIADO DIOCESANO PARA LA PASTORAL DEL TRABAJO CELEBRAN LA NAVIDAD OFRECIENDO SUS VIDAS MILITANTES JUNTO A LA DE LOS EMPOBRECIDOS DEL MUNDO OBRERO

LA HERMANDAD OBRERA DE ACCIÓN CATÓLICA Y EL SECRETARIADO DIOCESANO PARA LA PASTORAL DEL TRABAJO CELEBRAN LA NAVIDAD OFRECIENDO SUS VIDAS MILITANTES JUNTO A LA DE LOS EMPOBRECIDOS DEL MUNDO OBRERO

Miembros del Secretariado de Pastoral del Trabajo, militantes de la HOAC, simpatizantes, familiares y amigos han celebrado este fin de semana la navidad en la parroquia de San Juan Bosco con una oración agradecida a los 75 años de compromiso de la HOAC intentando orientar en esperanza el camino presente y futuro, esperanza que los conduce a soñar el mismo sueño de Dios, el sueño de la fraternidad, del amor de la justicia, del Reino de Dios, como dice el papa Francisco, a hacer de sus vidas una continua acción de gracias; un compromiso por el Reino de Dios.

Les lleva en el día a día a creer contra toda esperanza, porque el hilo de la esperanza, incluso en los momentos más difíciles, corre a lo largo de la historia de la salvación y es fuente de alegría en medio de lo que se vive.

Una esperanza, una alegría que conduce siempre a una fraternidad, hermanos todos, basada en el amor real, capaz de encontrar al otro que es diferente a nosotros, de compadecerse de su sufrimiento, de acercarse y de cuidarlo, aunque no sea de nuestra familia, de nuestra etnia, de nuestra religión; es diferente a nosotros, pero nuestro hermano, es nuestra hermana. Esa alegría indecible que nos lleva a contemplar, hacer silencio, escuchar, acoger, recibir, agradecer en el anonimato más absoluto, en el pesebre tanta vida obrera desvalida; que nos invita a juntarnos para salir a las calles, plazas y mercados a manifestarnos, a ser epifanía en nuestro tiempo, en el tiempo de todos, sin excluidos, donde todos somos hijos, hijas, hermanos y hermanas.

Los militantes se comprometieron a soñar con todos esos santos y santas de la puerta de al lado, que han luchado y luchan contra toda esperanza, siendo reflejo de la presencia de Dios para ahora seguir sus huellas y señales de vida. Se comprometieron en aliviar esta paradoja: hoy no hay sitio para Dios, un Dios en pañales ante tanta indiferencia. Se comprometieron a ser pastores y acoger la buena noticia en medio de muchas oscuridades para acoger toda una vida que necesita ser acogida, acompañada y cuidada para que no se convierta la Navidad en una rutina de vida, en un consumo alienante y deshumanizador.

Así, desde sus lugares de vida obrera donde es necesario soñar el sueño de Dios quieren hacer posible que hoy siga naciendo Dios, el Salvador y así poder hacer llegar su salvación a todos los empobrecidos del mundo obrero. Para ello acompañarán a trabajadores inmigrantes temporeros y empleadas del hogar para exigir una regularización extraordinaria, trabajo y unos salarios dignos con cotizaciones a la Seguridad Social en esta pandemia, ya que es indignante que en esta campaña de la aceituna haya inmigrantes en búsqueda de trabajo y que los patronos no puedan contratarlos por carecer de documentación. Situación que de igual manera viven las empleadas del hogar y que lleva pareja la explotación laboral y una economía sumergida sin derechos. En este acompañamiento exigirán a los organismos competentes esa regularización extraordinaria que evite tanta penalidad y malvivir o sobrevivir con ayudas. Se comprometieron en actuar por y sobre todo con los migrantes ya que también significa actuar por los derechos de todos los trabajadores, como indica el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos, hoy 18 de diciembre, Día Internacional del Migrante; y en esforzarse para derribar los muros que nos separan y construir puentes que favorezcan la cultura del encuentro donde puede florecer el milagro de un nosotros cada vez más grande como dice el papa Francisco en la 107 Jornada del Migrante y Refugiado.

Por último, visitarán los domicilios de familias del barrio que han superado desahucios para cantar villancicos juntos y dar gracias en esta navidad, contemplando el cumplimiento de lo soñado; también visitarán a otras familias que tienen desalojos pendientes en enero del 2022, agradeciendo así su amor y dejándose llenar por la ternura, porque creen en Jesús presente en el pobre que sufre, en los ciudadanos sin derechos, en las personas en paro y sin salario digno, en los jóvenes marginados sin trabajo y sin futuro. Creen en Jesús y quieren seguir a Jesús en esta Navidad.

HOAC de Jaén (Hermandad Obrera de Acción Católica)

Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera

Jaén, Diciembre de 2021.