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LA PARROQUIA DE SAN JUAN BOSCO CELEBRA SU RETIRO DE ADVIENTO

«Un futuro de esperanza, un presente de entrega. Volvamos a Belén, al amor primero.»

Feligreses de la parroquia de San Juan Bosco han celebrado hoy su retiro de Adviento con el deseo de cercanía del Dios de la Navidad y la necesidad de sentirlo entre ellos. Militantes de la HOAC, miembros de la parroquia, se han encargado de animar este Retiro con la intención de caminar juntos sinodalmente.

Un adviento, que recuerda de nuevo la esperanza que acoge nuestra vida en medio de tanta dureza, ya que noticias de deshumanización, guerra, mal e injusticia hacen que parezcan inútiles todos los esfuerzos en tener una vida digna. La política como cuidado de la vida y búsqueda del bien común, en muchas ocasiones está al servicio de los poderosos y de los que quieren hacer negocio. Pareciera que la fraternidad y el cuidado de la casa común no fuera posible cuando vemos tanta migración obligada por la pobreza y la guerra, cuando los servicios públicos, educación, sanidad, servicios sociales… dejan sin amparo a los más pobres, cuando vemos que la iglesia avanza a trompicones…

Sin embargo, ante este sombrío panorama, los cristianos allí reunidos han reflexionado sobre la necesidad de situarse en las periferias existenciales, con los más pobres de la tierra para de esta manera acariciar la solidaridad, insistiendo en la urgencia de contemplar para poder percibir los tímidos pasos que ayudan a crecer en conciencia, ayudan a cambiar la mentalidad, que cuidan, que acompañan a los más débiles… Desde esa contemplación también se observa a una Iglesia comprometida con la acogida, con el acompañamiento de migrantes, presos, parados… Una Iglesia que tiende puentes y derriba muros, que salva y que es levadura y fermento, para así vivir una existencia gozosa acompañados por Jesús en el sueño de Dios, que no es otro que una vida digna para todos y todas y así poder mostrarlo a los hermanos y hermanas.

Con esta actitud la comunidad parroquial ha reforzado el mensaje de este Adviento proclamando que Dios camina con nosotros y que abre un futuro de esperanza cuando se entregan en el presente, fortaleciendo las manos débiles y las rodillas vacilantes de los más vulnerables, haciéndose carne que puede ser acariciada o herida, sintiendo al Dios con nosotros, sintiéndonos amados por Cristo, incluso en las pruebas más duras de la vida, porque no estamos solos.

Se ha manifestado como queremos que Dios venga esta Navidad a nuestros hogares en lo esencial, en las cosas pequeñas de la vida, en los más pobres para así construir la Iglesia pobre y fraterna de Belén. La luz de Jesús no se puede apagar y así hay que afinar los sentidos, la mirada, la ternura para percibir esos signos de esperanza que invitan a la conversión en sintonía con Dios y los hermanos y así acoger en esta Navidad a Dios en nuestras vidas.

Todo lo anterior es el resultado de lo reflexionado y orado de 10 de la mañana a 1 de la tarde, reflexión titulada por los asistentes: Un futuro de esperanza, un presente de entrega. Volvamos a Belén, al amor primero. El retiro ha culminado con la celebración de la eucaristía, presidida por el párroco salesiano, Juan Carlos Macías.

 Por último, se celebró la comida compartida para festejar juntos que la Navidad está cerca.

Hermandad Obrera de Acción Católica. HOAC -Jaén